jueves, 6 de mayo de 2021

Soledad, el espacio del encuentro conmigo.

En medio de la incertidumbre mundial, y en medio de la luz a una nueva normalidad, me siento bendecida. He aprendido mucho, y sigo aprendiendo, y más aún reconociéndome. Es muy hermoso, como cuando niña descubres que puedes mantenerte en equilibrio, nadie más te sostiene, vas por tí misma, y ya no hay límites. Puedes dirigirte a donde te lleve el viento.

Reconocerme en medio de la soledad, ha sido y es, el mejor remedio para reencontrarme y fortalecerme. A pesar de lo que se pueda esperar, la reclusión ha significado vivir el reto del reencuentro, de la evaluación, del balance, de florecer. Me siento capaz de tanto, y me siento completa, amando intensamente la vida, a mi familia y al amor. 

Los cielos, las noches, los amaneceres, los atardeceres, han pintado el firmamento con tanta belleza y maestría que no paro de admirar. La luna, bella e imponente, reina de mis noches...Y el sol al amanecer, inquietante y poderoso llena de luz mi hogar.

Madrugadas de silencios que se rompen con los cantos de las aves, despiertas antes de tiempo, y que por las tardes buscan presurosas sus nidos cantando comunicando entre sí, que la noche llega y hay que refugiarse. Y así cada noche, cada día.

Mis plantitas, son el calor y el color, llenan el vacío, ese espacio que no parecía vacío, faltaban ellas. Crecen y crecen, se multiplican, y ahora queda cosechar y regalar, esperando que la cadena de amor continúe, y las cuiden mucho. 

Esta soledad, me ha hecho relacionarme aún más con la naturaleza, desde mi patio, desde mi ventana, desde mi almohada. No he estado sola, no estoy sola, tengo tanto conmigo, tanto que dar, tanto que amar. No hay miedos, no hay necesidad de nadie más, a pesar de seguir con tanto amor dentro de mí, allí, contenido, recargándose. Se llena de las maravillas que cada minuto la vida nos da. 

Gracias Dios Mío.




sábado, 16 de noviembre de 2019

Hoy hace ocho meses...tengo que escribir...

Escribir lo que siento, identificar por qué lo siento, es la única manera que mi mente razone, ponga en su lugar lo que haya que poner en el lugar preciso.

Siento tristeza, profundamente, y me embarga cuando simplemente dejo de pensar en el estudio, en el trabajo. Hoy han caído varias lágrimas, mis ojos se encuentran llenos de lágrimas...

Mi mente entiende que se trata de un proceso, el luto significa lo importante, significa el amor, significa el compromiso, que dí que doy que sentí y que siento, mis valores en los lazos familiares, el ser hija. Aunque el luto también signifique que no lo volveré a ver...pero su voz está tan presente, cuando quiero recordarlo, mi mente hace que lo escuche...lo hago rara vez, no hay que preocuparse.

Hay tanto en mi corazón y en mi mente. Aún se mezclan dos duelos, pero ahora entiendo que el de mi padre supera el del amor romántico, aquel que fue frenado, frustrado, no deseado por la otra persona... porque quien quiere algo lucha, lo intenta.

Definitivamente aprendemos siempre, no importa la edad, no importa cuánto crees que has vivido. Pienso que estamos en constante crecimiento. Es cierto aquello que se dice que cuando está más oscuro, más pronto se aclarará...como el alba.

En estos dos últimos días mis plantas, exactamente dos tallos de bambú están dando sus brotes. Eso no sería raro si supieran que durante casi dos años uno, y casi uno el otro, eran los sobrevivientes de un gran grupo. Me alegra el alma ver la vida, que lucha, que responde a la paciencia, al creer que tienen la oportunidad, que aunque parezca que no hay nada más que hacer, reviven, florecen, dicen sí. Y me dicen sí, porque creí en ellos...ahora toca que crea en mí, me enseñan el camino.



jueves, 9 de mayo de 2019

En tu memoria...Con Amor más allá del tiempo.

Los lazos que perduran son aquellos que no se ven, aquellos que rompen el alma cuando sientes que te fallan, y no tienes la edad para asimilar, rompen tu  statu quo. Pero sanas, y perdonas. Magnífico perdón, liberador de toda esa carga negativa, descarga del dolor, tan pesado, tan hiriente. Y lo que viene por añadidura es que libera también a la otra persona.

Los lazos de la sangre nunca se rompen, ni siquiera una transfusión, porque, allí donde la fabricamos, está el ADN compartido. Imposible de borrar. Por eso es tan doloroso cuando fallan, cuando se van, cuando te dejan, no sólo a ti, si no toda la historia vivida como familia unida... En ese momento se abre una puerta hacia una madurez adelantada, esa fue mi experiencia. Donde tuve que lidiar con mi primer corazón roto. A pesar del dolor, sabía que en su momento me encargaría de su salud y enterrarlo. Esa idea lejana, muy lejana...Luego de algunos años, ese corazón se compuso, y la relación maduró, crecí.

Mi padre ya no está. Cumplí mi promesa.

Ha pasado tan poco tiempo, un rápido desenlace, y sin embargo la sensación es que ha transcurrido mucho tiempo. Tuve que enfrentar un solo dolor a la vez, y los dos al mismo tiempo. Mi mente, mi preocupación, mis fuerzas estuvieron enfocadas en el bienestar de quien estaba pronto a dejar esta vida e iniciar otra, incluso ayudarle a dar el paso con paz, qué difícil...Pero el Señor me sostuvo hasta el final...hace 54 días...y recién hoy puedo escribir de este sentimiento profundo....y sí viví dos situaciones de dolor.

Me siento en paz con tu partida padre, todo está bien entre tú y yo, todo estará bien como cuando te lo dije, en esos silencios tuyos, pero sabía que me escuchabas. Si estas letras viajan por finos hilos que se convierten en hondas invisibles, las podrás leer, o escuchar en una dimensión que desconozco, y también seguiré cuidándola, mi otra mitad, mi otra parte de mi ADN.

Sí, así estoy, y creo que mi tristeza se duplica.
Una pasará, lo comprendo, y sé que se queda en mis venas, en mi corazón y en mi memoria.
La otra por alguna razón se está demorando, y también pasará. Lo estoy procesando recién y lentamente. Mis fuerzas y atención, estuvieron depositadas en quién me necesitaba, quien lidiaba entre la vida y la muerte. Pospuse los momentos donde nuevamente  tenía que argumentar que todo es posible si hay amor, soñar, que confiara, en fin, amar. No tenía que convencer ni explicar lo que debe nacer: el amor, que no es otra cosa que vivir, porque el amor es eso, vida.

Considero que hasta en la muerte hay un acto de amor, hay amor. Y es el que deja quien parte. El amor que une y reúne alrededor de la despedida, cada uno de sus hijos somos un acto de amor, el amor actualizado, hechos personas. Por eso: Con Amor, más allá del tiempo...

lunes, 6 de mayo de 2019

Vacío, invisibilidad, inercia

Esta trilogía.Tanto de ello que tampoco hay ganas de escribir. Pero ideé este espacio para expresar mis sentimientos, para visualizar mi interior, para sacar lo que hay dentro de mí, de encontrarme. Al escribir es como si saliera de mí, y volteara a mirarme, ver mi tristeza reflejada en mis ojos, respirara hondo y me diera ánimo, decirme que ya pasará, que todo es cuestión de tiempo...al final es lo que sabemos...pero...

Estoy ante una situación emocional-personal conocida, no es la primera vez. Es la tercera, y diferente como cada una de ellas. Se piensa y se dice que si tienes experiencias previas, entonces debe pasar rápidamente, además de aprender de ello. Y por la madurez no debo darle mayor cabida, no más preguntas sin respuestas, no más preguntar al viento. Pero saben?, no está sucediendo así, entonces me vuelvo a preguntar: ¿Por qué extraño? ¿Qué me pasa? ¿Qué espero, si ya dijo que no? ¿ Acaso tengo pistas para pensar que me está buscando? no, solo silencio de las palabras que quiero escuchar. Pero, ¿por qué me envía mensajes de su cotidianidad?, esporádicos, distanciados, pero allí está  ¿Trata de decir algo? No lo sé, y quizás nunca lo sabré. Ya no debe importarme.

La trilogía: vacío, invisibilidad, inercia, son las sensaciones que me invaden. La falta, el hueco que dejó el amor no correspondido, al decir no se llevó su amor y dejó un espacio vacío en mí que aún no logro llenar con mi propio amor. Y a mi amor le está faltando fuerzas, la emoción, la vitalidad que lo caracteriza. Tengo que encontrar el camino para recuperarlo, es la única manera de sonreír por dentro, de llenarme.

Cuando camino por las calles, entre tanta gente me siento invisible, no ausente, sigo con mis sentidos atenta, pero no me siento parte, es como si mi luz, mi energía estuviese apagada, la tristeza apaga la luz de mis ojos. Y la seriedad es la que refleja mi rostro. Esto solamente pasa cuando estoy sola, cuando estoy conmigo misma, en medio de tanta gente que no significan nada para mí, ni yo para ellos. Y ese no significado se deriva, de lo que ya no significo para esa persona. No pensamientos, no sonidos, sus sonidos, sus palabras, sus intenciones, nada. Todo se esfumó, se disolvió, y si existe es invisible, no lo veo, no sé si lo siento, hay duda pero no certeza.

Sabes que debes seguir, sabes que todo continua, el mundo sigue su curso como antes de conocerle, durante y este después. El mundo gira con todas tus responsabilidades, no hay tregua. Tus únicos momentos de darte cuenta que la vida sigue su curso es cuando frenas en la inercia del día a día, de las labores y atenciones. Siento que me lleva la inercia de las cosas, del quehacer que al mismo tiempo me distrae para no caer en pensamientos circulares, o sensaciones circulares, sí sensaciones porque no pienso, siento. No elaboro pensamientos. Hasta en esos momento me dejo llevar por la inercia del tiempo, los minutos y las horas, hasta que amanezca y el día te exija seguir adelante.

Creo que aún debo darme tiempo, tenerme paciencia. Soy consciente que este amor, este compartir llevó poco tiempo, comparado a mis anteriores relaciones, pero fue realmente intenso, ganando tiempo al tiempo, robándole a los días y a las noches las horas para permanecer y retar a la distancia. Amor puro. A estas alturas de la vida, el corazón cada vez más se sobrepone a la razón, y es que te permite creer, soñar, vivir en libertad. Y yo no podía guardarme de vivir.

Pronto estaré llena, brillando y disfrutando cada día, porque tanto amor te transforma, tanto al inicio como al final de una experiencia hermosa de amor, aunque ese final pueda ser compartido o una despedida. Siempre se gana, aunque duela, a pesar de las lágrimas, esas lágrimas que limpian y purifican.

Estoy en camino.


martes, 2 de abril de 2019

20 años… y… el Amor


¿A caso sólo a esa edad todo es posible? ¿Acaso existe solamente una edad para construir una vida? ¿Acaso no estamos en continuo cambio? ¿Acaso no experimentamos en algún momento de nuestra vida, más allá de los 20, que necesitas replantear las cosas, para mejorar, para vivir con ilusión, para disfrutar el resto de la vida?

Viví en los últimos meses, una de las experiencias más enriquecedoras, plenamente enamorada. ¿Mi motor? El Amor. No existió frontera alguna, no existió tiempo en contra, nada podía detener a este corazón, a esta alma, para el encuentro con mi  inspiración. Y el encuentro fue pleno, fascinante, más allá de cualquier expectativa, y es que no fui con ninguna. Las expectativas condicionan tus emociones, tus sensaciones, no dejan que las cosas fluyan, pueden ser obstáculos a la libertad de vivir. Luego de la experiencia evalúas lo que queda en tu corazón y en tu mente, y en este caso el seguir conociéndonos y reconociéndonos sin límites.

Sin embargo, sí  existió una expectativa. Que crea que es posible. Es tan difícil para algunas personas, creer en el amor, o permitirse la ilusión, o soñar. Y esta vez, que pensaba y deseaba que no me soltara, que no nos soltáramos, y tratar, que el tiempo nos enseñaría a encontrar el camino para reunir nuestros caminos…no estaba lista…si tuviera 20 el sí hubiese sido rotundo: "me iba contigo".

Nunca juzgaré, nunca borraré las palabras, siempre recordaré las miradas…todos mis sentidos, le conocí con todos mis sentidos, fuimos en todos los sentidos. ¡Qué hermoso! ¡Qué inolvidable! ¡Qué fascinante! El regalo más bello, una experiencia de vida. La llevo conmigo, está conmigo, en mi piel, en mi memoria, en mi corazón, en mis recuerdos, en cada número (que nosotras conocemos y es un símbolo) que se cruza en mi camino y me remite a ella, a lo vivido, y al dolor de lo no vivido, del no futuro. Al dolor de aceptar que en esta vida tenemos que ser dos, no sólo una, para creer y crear, tenemos que ser dos para llevar ese amor compartido, en un compromiso sin límites, sin límites de espacio y sin límites de tiempo, en plena libertad, en pleno respeto.

Tengo que dar gracias a la vida, gracias a ella, me hizo sentir tan, pero tan fuerte, irrompible; creer nuevamente, amar nuevamente, encontrarme nuevamente en mis capacidades. Desarrolló mis sentidos, me reconocí en ella, antes, durante y después del encuentro. Encuentro maravilloso, aquel abrazo eterno…

Siempre creeré, que el Amor lo puede todo, que es capaz de reconfigurar cualquier realidad, porque la realidad es nuestra creación y decisión. Y esta realidad, por lo visto, puede ser un obstáculo, un ancla, una sombra que no permite ver más allá. Parte de esa realidad también son las vivencias, el pasado que se actualiza y tantas veces paraliza. Aun cuando una crea, la otra parte tomará sus decisiones, y he tratado que venza esos obstáculos, sin embargo te das cuenta que incluso ya no quiere que trates, entonces debes parar. Y tomar una decisión así, para alguien que cree como yo, también es doloroso.

Ahora debo tratar conmigo. ¿Poner a un lado mis sentimientos tan vivos?, ¿poner a un lado cada detalle que nos llevó a este punto tan pleno: la música, las palabras, la pasión…? No puedo hacerlo, me resisto. No encuentro el camino para ello. No quiero ese camino. Pero mi razón me indica que no tengo otra opción. En este punto de incertidumbre solo queda la decisión, mi decisión. Y esta vez es pensar en mí, de demostrarme que puedo seguir, que tengo que seguir. Que todo este amor tan hermoso se queda en mí, aunque no tenga alegría, aunque sienta un gran vacío. Pero tengo la seguridad, que recuperaré esa alegría, que poco a poco el vacío lo dejaré de sentir.

Y no olvides que con 20 años se tienen tantas oportunidades como con 50 años, pero el bono con cincuenta es tu experiencia, la vida que quieres por el resto de la vida, de la manera que quieras vivir en la madurez, un amor maduro, un amor pleno. Agradezco porque lo he conocido contigo, porque lo tengo conmigo.

Llevo conmigo el mar en mi mano, símbolo de mi amor, ese amor que se queda tan dentro, que hace mantener y sostener el mi amor, tú mi amor. Hay tantas palabras no dichas, tanta música no enviada, tantas vivencias no narradas, y es tan duro no hacerlo…Pero quién sabe, este mar y sus corrientes, nos vuelvan a reencontrar…y  mi mente mueve mis manos que me llevan a escribir siempre te esperaré mi amor...

viernes, 9 de noviembre de 2018

Vivir plenamente


Pasan los días como si fueran semanas o meses....parece tanto...y es por la intensidad de lo vivido. ¿Los sentimientos se transforman? Lo vivido se convierte en historia reciente. Las experiencias nuevas se convierten en catalizadores de las experiencias pasadas y te dan la oportunidad de reevaluar tu vida anterior, de valorar, de saber que no eres un juez ni sabes todo de los sentimientos o de la vida como pensabas. Te das cuenta que sigues aprendiendo de lo más importante: sobre las personas, conocimiento trascendental porque conoces sus corazones, y eso es un privilegio. Este conocer es al mismo tiempo complejo porque cada una de las personas son y serán diferentes, no hay nadie igual. Las experiencias, las circunstancias tienden a cambiarnos incluso. La atención es que debes conocerte a ti, más que a nadie, en todo momento.

Entonces, observas que hay algo que va cambiando en ti, y es la forma que concibes la vida, las relaciones, si existen o no puntos de quiebre, si existen los nunca jamás, si existe el no mirar atrás, si tienes que dejar atrás, porque tienes que seguir. Cuestionas lo que sientes. Empiezas a generar las preguntas esenciales. ¿Qué es el amor? ¿Qué es estar enamorada? ¿Qué te lleva a movilizar todos tus sentidos hacia un objetivo que puede ser o no la costa donde descansará tu barca? ¿Por qué arriesgarse? ¿Por qué apostar?

Creo que el amor es un motor, es fuego que llevas dentro, es agua, es luz, es fuerza, es poder, es voluntad. No solamente es la suma de sentimientos, no, va más allá. El amor es la capacidad de acercarte a una persona y mirar su corazón, si la química (porque es lo que hay y es lo que es) permite la sincronía, entonces se inicia un camino de enamoramiento. ¿Química pura? No. Se trata de una serie de coincidencias en el pensamiento, reflexión, sensibilidad, valoraciones, que se comparten. Y no hay duda, te enamoras.

Mientras te encuentras en ese estado, hay una revolución en tu ser, tus cinco sentidos se ponen a marchar, se engranan como la maquinaria de un reloj suizo. Es maravilloso lo que experimentas, incluso químicamente (serotonina, dopamina), pero lo importante es pensar en alguien y saberse pensado por alguien, con deseo y respeto, con añoranza e ilusión, alegría y dolor, extrañas sin haberse tenido.

Realmente no sabes si durará. Claro, en ese nivel probablemente no, el estado de exaltación puede ser pasajero. Sin embargo, como acto reflejo, sabes que hay que dar otro paso. Descubrir y develar a la otra persona y a ti, para saber si es posible llevar lo que sienten a otro estadio. Ese que fortalecerá el lazo: cuando te preocupas y buscas la felicidad del otro ser, y ello es recíproco. Entonces se produce el milagro del amor. Todo en plena libertad, sin que ello signifique sacrificios, sino signifique incluso el privilegio y bendición que compartir la vida con todos sus matices, dejando el “yo” para ser “tú y yo”, dos seres que se encuentren en armonía y sintonía.

Pienso que los seres humanos, de manera instintiva buscamos, sin realizar esa acción necesariamente, vivir la vida compartiendo con otro ser. Vivir en libertad compartiendo ideas, sueños, sensibilidad, amándose intensamente. Si se logra la bendición de tener (amar) y que te tenga (ame) otra persona, maravilloso. Por eso movilizamos nuestros sentidos. Cuando percibes, incluso en ese momento tan incipiente, que esa persona puede ser, te arriesgas, apuestas a dar el paso, sin ese paso no sabrás si era la persona o la costa donde descansarás. Pero ese paso, el atrevimiento tiene que ser de dos, no hay otra manera, de lo contrario, aunque duela, no será, por más frustrante que pueda sentirse.

En este momento de mi vida, al haber experimentado el amor, la tristeza, el dolor, la añoranza, el temor, los planes derrumbarse, reconstruirme, el apostar nuevamente, amar, olvidarme de mí y de quien estaba a mi lado (inconsciente pero culpable); el engaño; perdonar; recomponerme, retarme a seguir; volver a sentir, volver a confiar en mí; amar nuevamente...sin embargo, la frustración de ver alejarse ante tus ojos algo tan maravilloso que no puede ser (porque no puede o no quiere, las circunstancias?), a pesar de lo intenso, a pesar de compartir eso no denominado que permanece tan dentro de ti, eso que va más allá de la ilusión, que se teme llamar amor, y que sea recíproco.…luego de todos estos torbellinos ahora mi ser grita que necesita reencontrarse.

Este reencontrarme a solas, ese conmigo, tan necesario, se hace vital. Hay una profunda tristeza esta vez. No la sentía hace mucho, pero al mismo tiempo es diferente. Y es tan parecido a percibir el fin de una etapa en mi vida, donde me alejo, esperando  y  no esperando nada. Una contradicción, donde siento y debo dejar de sentir, aunque no encuentre razón para ello (porque corazón y cerebro están en desacuerdo). Pero sé que debo dejarle ir para dar paso a mi libertad, esa que me ayudará a encontrar mi futuro.

Un futuro para actuar según la experiencia y la reflexión, para seguir aprendiendo, un futuro donde acaso es posible continuar y encontrarnos para no soltarnos, o un futuro para vivir en perfecta armonía solamente con mi ser, y mis seres queridos. Un futuro para vivir plenamente.

miércoles, 1 de agosto de 2018

Mi Mar, mi sueño, mis cinco sentidos.

Qué hermosa y preciosa historia...Cuando no lo esperas, cuando el universo conspira, y se inicia una aventura galopante, llena de música, de inspiración, de ideas compartidas, de comunicación plena, de complicidad....Pero, siempre existe un pero, la distancia, 3475 km, y la vida hecha y por hacer. En ese contexto, a la luz no hay una solución, sin embargo el corazón no se acobarda y dice: "sí vamos para adelante, total qué puedo perder, solamente vivir y disfrutar lo que la vida me regala, poder conocerla; el después vendrá exactamente después, y será consecuencia del presente...entonces estoy ganando, y mucho". Vivir sin miedo.

Maravillosos quince días, los más tiernos, los más potentes, minuto a minuto, latido a latido, como el vaivén de las olas, como la brisa del mar que acaricia tu rostro, y despierta tus cinco sentidos. Sí, experimentar en todo tu ser a otro ser, con tus cinco sentidos!, qué magnifica lluvia de sensaciones, tan puras como el profundo y delicado querer, desear, amar, y el milagro se hace pleno cuando es totalmente correspondido. Todo desborda como la espuma del mar en tu alma, en tu cuerpo, no hay palabras, no hay pensamiento que lo hilvane, solamente lo sientes, y te pertenece, y hace que las amantes se pertenezcan, en lo sublime y en el corazón.

Los sentidos se potencian, porque ella Es,  y eres capaz de verla, desde el corazón, y su fotografía, oh su mirada, sus tan bellos ojos, es lo primero que cautiva, y luego toda ella... Escucharla! cada sonido de su voz, y su canto, melodía que se calan directamente en tu mente, y solamente quieres seguir escuchándole, sus historias, lo que quiere y no, que te quiere, tantas cosas...En esa comunicación de ideas y sentimientos, no dejas de hablar, incluso cantas, y tu mente no deja de elaborar pensamientos que solamente quieres transmitir, y sucede que te escucha con atención...Ya se cómo es su perfume, que se mezcla con la brisa del mar, reconozco su aroma...la voy reconociendo entre la multitud o desde la nada, del mundo de la imaginación,...y lo más grande, puedo sentir sus manos en mis manos, el sentir que recorre todo mi cuerpo, mi estremecimiento..

Es mi sueño. Despertar a la realidad. ¿Qué es la realidad? La rutina, el trabajo, el estudio, la familia, lo que construyo. ¿Acaso no se puede soñar en la realidad?. No lo sé. Solamente estoy segura, que todo lo vivido, es parte de mi realidad, que hace de la rutina especial, que cada día tenga ilusión, que todo sea algo así como una continua sonrisa. Esa alegría que nace del alma, y la contagias, se te nota, eres diferente, eres otra, más auténtica, porque dejas ver lo bello de tu ser con plena libertad. Y aunque siempre soy auténtica, el querer, el amor que ella me da, me hace libre. Un nuevo florecer.

Soy consciente, soy realista, tengo los pies en la tierra. Y con mis cinco sentidos, te digo que te quiero.



sábado, 30 de junio de 2018

Cuando en definitiva tienes que seguir tu propio camino

Y ese tiempo se inicia. Con la verdad, esa que es la de confiar en tí, de amarte y saber que lograrás todo lo que te propones, y que nadie tiene derecho a quitarte la capacidad de creer, de confiar, de amar.

Hoy que reinicio, que nuevamente me encuentro en el camino conmigo, con mis sueños para seguir respirando, sonriendo, me propongo no dejar de soñar, de ilusionarme, de seguir construyendo. Trabajar por volver a mi equilibrio, a ese estado tan importante que solamente nos permite mirar de manera positiva la vida.

La vida, a mitad de ella, solamente espero vivir de la experiencia, de saber que en mis relaciones dí lo mejor de mí, que amé, me sentí amada, que luché, que me dí la oportunidad, que te dí la oportunidad.

Solamente espero que seas feliz, que luches por encontrar tu propio equilibrio, que aprendas a amarte con todo tu ser, que seas constante en apreciar la belleza de la vida, como cuando mirabas con asombro el vuelo sostenido del picaflor, y de esa manera veas que los seres que te rodean te aman y quieren lo mejor para tí, a pesar de tu negación. Y solo decirte que eres afortunada porque los tienes. Adiós mi amor, porque lo fuiste, porque debo seguir sin tí.

Ahora me toca decirle sí a la vida, de rehacerme, de recomponerme. Y en eso estoy, para eso vivo, para ser feliz y hacer feliz a quienes tengo a mi lado. Quizás allá donde no he ido, quizás en el momento que no sé cuándo llegará, me encontraré con quien quiera compartir una vida, el resto de la vida, en plena sintonía de pensamientos y actos, de comprensión y emoción, de ilusiones y sueños, de risas y llantos, de alegrías y penas, en sintonía de vida, en sintonía de amor.

lunes, 14 de mayo de 2018

Nuevos tiempos, nuevas oportunidades

Luego de tantos meses, me animo a escribir.

¿Qué aprendí? A que estaba lista a seguir mi camino sola, y descubrirme nuevamente, a sacar aquello que muchas veces dejamos de lado cuando andamos en pareja. Empezar a transformar mis ideas acerca de la vida de esa manera, y en rumbar mi futuro.

Un presente con la oportunidad para mí: de rehacer, de mejorar, de entender, y seguir tolerante ante las cosas que no se pueden cambiar, pero exigente en lo que se debe ser. 

Son nuevos tiempos, nuevas oportunidades, para seguir amándome.Y eso en cada acto de la vida, de los sueños, de las alegrías y tristezas. La vida tiene tantos matices, y cada día nos da nuevos retos, los planes a medida de horarios y agendas, muchas veces se caen, porque entre lo urgente y lo importante, siempre ganará lo último.




miércoles, 24 de enero de 2018

Cuando llegaste tú

Con esta canción me preguntaste....

"...Desde que llegaste vida
Le hemos hecho trampa al tiempo
Mi cura es tu abrazo...
....Me ha tocado un ser
El que conoce cada línea de tu mano
El que te cuida
Y camina a tu lado.
Todo cambió por ti
Todo es amor por ti
Mi corazón te abrí
Desde entonces llevo el cielo dentro de mí.
Nunca jamás sentí
Una alegría así
Que bendición hallarte
Al instante en que se fue la luz
Llegaste tú..."
Para mí sigue siendo igual, precisa porque para ti como para mí, así fue nuestra historia. Mi pedacito de cielo, tú.

En cada respiro...

...trato de curarme, de reconfortarme, de tener la fuerza del día a día. Mis días los ocupo al tope, no quiero dejar cabida a la tristeza, no puedo permitirlo, tengo que vivir, tengo que luchar.

Se que puedo vivir sin tí, pero no quiero vivir sin tí.
Frase conocida, no trillada, sino real.

Para qué me curaste cuando estaba herida
Si hoy me dejas de nuevo el corazón partío?

¿Quién me va a entregar sus emociones?
¿Quién me va a pedir que nunca la abandone?
¿Quién me tapará esta noche si hace frío?
¿Quién me va a curar el corazón partío?
¿Quién llenará de primaveras este enero
Y bajará la luna para que juguemos?
Dime, si tú te vas, dime cariño mío
¿Quién me va a curar el corazón partío?

Por lo pronto me tengo que encargar de sanar, curar mi corazón que llega agotado todas las noches. En cada respiro, te recuerdo, te amo, y me tengo que amar.

martes, 23 de enero de 2018

Mi pedacito de cielo

Me diste luz, me diste esperanza, me llenaste de ilusión, de alegría. Hiciste que me reconociera, hiciste tanto en mí. Calor y color, alegría y también tristezas, pero la vida es así, no es cierto?. Empecé a creer nuevamente, a confiar, a entregarme con todos los riesgos.

Me has enseñado mucho mi amor. Me quedo con la forma de amar que nunca he tenido, y doy gracias por ese regalo. Te doy gracias por lo bueno que has hecho en mi vida, por eso te convertiste en mi vida, en el futuro.

Hoy leía algunas de tus notitas, cartas, dedicatorias, leía tus pensamientos, sentía tu amor, tu entrega, tu confianza, y también tu esperanza. Pensamientos llenos de ilusión que me llenaban el alma, esta mañana me acariciaron y te añoraba, me hiciste sentir paz. La rutina hizo que no las vuelva a leer, que no las vuelvas a escribir, Dios mío, sé que el tiempo no da marcha atrás, lo que no se hizo, no se hizo, pero por qué quedarnos sin la oportunidad de seguir viviendo este amor tan grande, de hacer de nuestras vidas un mundo para nosotras.

Mi mente me dice que te deje ir, pero mi corazón no, no quiere, sabe y valora lo vivido. Este tiempo sin tí ha servido para mirar hacia atrás y querer hacer las cosas mejor. Somos como somos, y en esas diferencias nos enriquecemos, siempre lo dijimos. No me resigno porque te tengo en mí, y creo que yo sigo en tí.

Donde estoy, donde vaya, estás tú. Como el cielo que nos cubre donde estemos, por eso eres mi despacito de cielo. Tu presencia está de manera intangible y en cada detalle, en cada pequeño objeto que lo pensaste para mí,  me recuerda a tí.





lunes, 22 de enero de 2018

¿Por qué?....

Mi corazón y mi cerebro, mis sentimiento y mi sensatez aún no ne ponen de acuerdo. Sigo porque debo hacerlo, camino porque no puedo detenerme, pero el sendero es incierto. No estaba lista para esto. No quería esto. Visualizo incertidumbre, y en otros momentos cuando me enfoco hay claridad, no suficiente, lo intento, no hay emociones, no hay ilusión...¿qué me pasa? ¿por qué demora tanto en llegar a mí la ilusión? hay tanto llanto que surge, que no se detiene. Qué vacío tan grande.

Creo que el dar, darse, entregarse es un acto de desprendimiento que duele con la separación, con el cambio, por qué no decirlo, con el abandono. Ese dolor que solamente se siente cuando se ama, con un amor sincero, puro, comprometido, sin tiempo, sin espacio. 

El amor, qué fuerte y frágil al mismo tiempo. Cómo nos fortalece darlo y recibirlo, cuánto equilibrio nos proporciona, cuánta ilusión es capaz de producirse en nuestro interior, la alegría del día a día. Como el agua que nos mantiene con vida. Nos hace capaz de todo.

No debo olvidarme que mi amor es grande y esa grandeza es el amor de Dios, mi fortaleza, mi protector, mi baluarte en cada batalla de mi vida, el centinela de mis noches y me cuida cada día de no caer, de no fallar.

"No llores por lo que perdiste, lucha por lo que queda.
No llores por lo que ha muerto, lucha por lo que ha nacido en ti.
No llores por quien se ha marchado, lucha por quién está contigo.
No llores por quien te odia, lucha por quien te quiere.
No llores por tu pasado, lucha por tu presente.
No llores por tu sufrimiento, lucha por tu felicidad.
Con las cosas que a uno le suceden vamos aprendiendo que nada es imposible de solucionar, solo sigue adelante".
                                                      Jorge Mario Bergoglio, Papa Francisco.

Debo y quiero seguir adelante, es la única alternativa para ser feliz.


lunes, 15 de enero de 2018

Ha caído la noche y emprendo el camino hacia el equilibrio

Nuevamente en este camino, solitario, incierto, algo así como debe ser el limbo. Vivir día a día, agotada, sin querer abandonarme en el sueño. Quizás no quiero despertar en la nueva realidad de tu ausencia. Qué pasó? Qué nos pasó? Por qué te diste por vencida? Por qué te alejaste de mí?

Fue un año con mucha carga, caminé absorta y muchas veces apesadumbrada, otras como en piloto automático. No me dí cuenta que al olvidarme de mí, me olvidaba de tí. No hubo intención, pensaba que realmente lo entendías porque tu apoyo era incondicional. Pero algo estaba cambiando, también te olvidaste de mí.

Cuando me dí cuenta, ya fue tarde para tí. No me lo dijiste. Prometimos que nada ni nadie debía separarnos, que nada ni nadie podía combatir este gran amor. Prometimos una vida futura, prometí cuidarte siempre, perdóname....pero ya no te dejaste. Tampoco quisiste escucharme.

Te extraño tanto, y no pensé regresar a este estado, solamente sé que revertiré este dolor en más amor. Tengo que regresar a mi equilibrio y volveré a planear el regreso con paciencia y valor. Te tenía que dejarte ir porque era tan evidente que ya no eras feliz, y debes ser feliz, mereces serlo, te amo mucho para no querer eso para tí.

He sido afortunada, me llenaste de amor, de atención, de color y sabor. He sido afortunada porque me permitiste amarte, porque me permitiste soñar.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Hace un año

Hace un año estaba sentada en una silla incómoda, atenta a su respiración, a sus movimientos, a sus necesidades. Pensaba lo que puede pasar en dos segundo, lo que esos segundos pueden cambiar en una, en dos, en tres, en una familia. Y lo que cambió en mí.
Los siguientes diez días fueron una secuencia de eventos nuevos, decisiones una tras otra, correr para acá y para allá, no dormir por dos noches seguidas, descansando dos.

Hubo que esperar tres días luego del accidente para la operación, larga e impaciente, todos tus hijos esperábamos las palabras que nos daban la alegría de tu fortaleza, y el inicio de una nueva etapa. En pocos días había que regresar a casa para tus siguientes cuidados. ¿Quién está listo? Aprendemos, así es la vida.

Pero dos semanas después las pruebas seguían, no era posible que él también sufriera un accidente. Ya eran dos fracturas, las dos columnas de la familia, necesitaban de sus hijos. Tuve que dividirme. Tenía que buscar la fortaleza. No estuve sola, nos ayudamos en esta etapa.

En la búsqueda de implementar lo necesario para su convalecencia en casa tuve que explorar un mundo nuevo de camas clínicas, cobertores, almohadas ortopédicas, urinarios, sillas, andadores, bastones, batas, etc. Todo lo necesario para la recuperación, de los dos.

Uno se fue recuperando más que la otra. Las primeras visitas al consultorio fueron en ambulancia, en cada ida y venida, pedía que las sirenas cesaran porque recordábamos las primeras de la emergencia. Hasta que llegó el momento de la rehabilitación, has pasado por varias sesiones en los últimos meses, y ya estás dando los pasos, que alegría verte andar, pasito a paso, en camino a seguir fortaleciéndote para ser tu misma, autónoma en todos los sentidos.

Hemos vivido tanto en este año. Siempre les dije a mis hermanos que esta era la prueba para saber de qué madera estábamos hechos, que la unión era la única manera de salir adelante, de apoyarnos, de abrazarnos, de escucharnos. Cada uno ha tenido su propio proceso, sea por su capacidad de expresar sus sentimientos, su forma de ser y por las circunstancias de sus propias vidas.

Desde hace un año estamos más unidos como familia, y eso es lo bueno de esta prueba.


sábado, 14 de febrero de 2015

Tan completa

Me preguntaron:"¿qué sientes ahora que has entregado tu tesis?" No pude expresar los sentimientos encontrados....Sin embargo, luego de varias horas y descanso, pienso en lo ligero que se siente, en todas las cosas que desplazas y es momento de darle atención. Sientes satisfacción por los logros al final, pero sabes que es el inicio de un paso mayor, y en mi caso completar el círculo académico. Sientes que tienes todo el tiempo del mundo, nuevas ideas y sueños.

Tengo que retomar fuerzas, y dar tiempo y atención a los seres que me rodean. Demostrar con detalles lo importante que significan en mi vida, porque sabes que no llegas a tener los logros sin su apoyo incondicional. Entienden las horas negadas, comprenden los apresuramientos, y oran por tí.

Me preguntaste, el primer día de este año, al cumplirse mil noventaicinco días a tu lado,lleno de vivencias, transformaciones y amor;  si quería  pasar el resto de la vida contigo, y dije sí sin dudar. Hoy, un anillo en el anular me recuerda cada día tu amor y dedicación. Esa noche me sentí tan amada, deseada, abrumada de amor, tan completa Sí, quiero continuar la vida contigo.

Veo la vida con nuevas perspectivas, una nueva etapa de retos que veo con ilusión y entusiasmo. Una vida llena, tan completa. Doy gracias a Dios, a esta creación perfecta con todos los defectos humanos, que es posible empezar nuevamente y escribir un nuevo capítulo, de construir una vida nueva. Y todo es decisión, dejar lo antiguo, para enriquecerte con lo nuevo, por qué no?



Y este anillo, símbolo de amor, de compromiso, de pertenencia con libertad, único como su diseño, hace única nuestra vida, solamente nuestra.


sábado, 1 de marzo de 2014

Solamente Tú....Solamente Yo

Hoy hace veintiseis meses atrás no pensaba que mi vida iba a dar un vuelco de más de 360° (si eso es posible)....He aprendido a vivir a tu lado a conocerme más, a reconocerme y has hecho despertar lo dormido, lo latente, lo olvidado...me siento más grande, más viva, más completa...

Aunque desde que nos conocimos el sueño ha sido desplazado por largas conversaciones, construyendo nuestras vidas juntas nos pasa lo mismo...descansamos poco, pero vivimos al cien por ciento, con sus matices que hacen avivar el fuego de la pasión, el fuego de las palabras, el fuego de la razón, y los abrazos profundos.

Solamente basta concentrarse en amar, solamente basta una decisión, solamente basta lanzarse y confiar nuevamente con la razón y el corazón, para seguir viviendo y conseguir el equilibrio de todo tu ser. Nada ni nadie puede vivir por una, los recuerdos se convierten en experiencia, tienes que aprender a transformar el dolor en nuevas ilusiones, y tener una versión mejorada de tu ser, para ti y para un nuevo ser que grita de amor por ti.

La fuerza interior que vibra dentro de mí me empuja hacia ti, a la esperanza de hacer una vida nueva, donde en cada escalón, en cada paso está tu amor. Quería decir esta tarde lo importante que eres para mí, lo que haces en mí, y como dice la canción "Haces que mi cielo vuelva a tener ese azul, pintas de colores mis mañanas solo tú, navego entre las olas de tu voz" entre las olas de tu ser... "solamente tu haces que mi alma se despierte con tu luz".

Solamente tú, solamente yo...solamente nosotras, navegando en los mares de nuestras vidas.

viernes, 25 de enero de 2013

Volviste....

Todo podía esperar, pero no que volvieras tan pronto...y así fue. Estaba preparándome para los siguientes meses sin ti, pero el destino preparó el camino de regreso a casa. Sin embargo, el regreso hace tres meses no fue fácil para tí ni para mí, porque los sueños y la vida había que recomponerla, adaptarse y comenzar de nuevo tu andar y el mío.

Hoy, recién podemos decir que el proceso se inicia "con viento en popa"....y nuestros sentimientos de amor se fortalecen cada vez más.

Estoy aprendiendo que la vida tiene muchas formas de recomponerse. Pensamos que las decisiones son definitivas, en el amor, en el trabajo, en el estudio, pero no es así, nada es radical en el ser humano. Cuando no vemos la vida desde el punto de vista que las cosas siempre tienden al cambio, se sufre, se vive bajo tensión constante, y simplemente hay que dejar fluir la vida. Todo cambio es bueno, si reflexionamos de lo vivido, para mejorar el cómo caminamos día a día.

Cada vez el equilibrio entre tu y yo, y en mí, se hace más sólido, nuevamente el mundo se abre para conquistarlo, para reir, para soñar, para cantar, para volver a tocar mi guitarra. Me siento feliz, me siento que nuevamente todo tiene el color, el sabor, la fuerza de siempre.

Descanso en tí, y tú en mí. Te siento cerca, como si siempre haya sido así.

Volviste porque en el fondo de tu corazón, tu ser lo reclamaba, y el destino nos da la oportunidad de construir una vida juntas. Nos encontramos en la aventura de nuestras vidas.




Tus manos, tu ser, tu empeño, nos abren a esta nueva vida, para ti y para mí.





martes, 2 de octubre de 2012

Sin tiempo, sin espacio

Sin tiempo, sin espacio....
Como cuando esperamos que los días pasen lo antes posible, sin que te des cuenta...y va! arrancas una hoja del calendario, o das la vuelta a la hoja, respiras profundo y otro mes, venga!

Así van los días y noches entre miles de kilómetros entre tu y yo.

Cada día al levantarme mi vida se abre a una espera tierna, ilusionada, de escucharte, de verte. Y es allí cuando esbozo una sonrisa cálida y al mismo tiempo desafiante al nuevo día que me anima a seguir con fuerza.

Me anima el recordarte, me alegra que en tu nuevo caminar también te encuentres contenta a pesar del cansancio, de la soledad, a pesar de extrañar.

He vuelto a mi  rutina, a mis días sin ti. Y son llevaderos porque entre tu y yo, no hay tiempo ni espacio que nos separe. Al contrario me siento más unida a ti. Y es algo indescriptible, es una sensación que me invade y me asegura el lazo que nos une. Cuando te escucho confirmo que sientes igual.

Solo espero viviendo día a día, y cada noche, que pronto llegarás. Como decías  "cuan más rápido me vaya, más pronto estaré de regreso".....Y así es. Tu perfume y tu presencia me acompañan siempre.


viernes, 14 de septiembre de 2012

Tripulante de los mares mediterráneos

Tripulante de los mares mediterráneos, de esta Europa contemporánea....
Yo sabía que sucedería, que te alejarías por un tiempo. En esa búsqueda de encontrar un camino, un medio de lograr tus sueños, tus metas. Planificaste una nueva vida para muchos años,... pero llegué a tu vida, y tu a la mía. Entonces todo cambió, en tí y en mí. Pero hay que seguir, no es así?, no hay otra manera, el camino lo estás haciendo al andar.

Vas navegando por primera vez, tan lejos de mí, de tu tierra, de tu gente. Eres valiente, eres fuerte, eres decidida. Mi guerrera, mi leoncita. Eso me gusta de tí, la fuerza que te mueve, y que me fortalece. Y mi propia fuerza te la doy.

Cada día, cada noche, son difíciles, la rutina y los deberes alejan de nuestro pensamiento y del corazón la añoranza de nuestras presencias, pero al final solamente es el recuerdo, o el sonido de nuestras voces que recorren miles de kilómetros y con ellas tratamos de acariciar nuestro corazón. Tú el mío y yo el tuyo.

La distancia no existe, siempre te lo digo, no vamos a medir el tiempo, también te lo digo, pero no comprendo por qué  mi mente recuenta como un calendario exacto de cada día que pasa. Y el cielo , esa bóveda que encierra este mundo, es la que nos une, la luna, el sol, las estrellas del firmamento son testigos silenciosos de la añoranza.

A pesar de todo lo que puede significar la distancia, el tiempo, te siento cerca, conmigo, acaso no sientes lo mismo? Creo que sí. Entonces nos sostiene ese amor, la esperanza del pronto retorno, el momento de reencontrarse nuestras miradas, nuestras manos, nuestros cuerpos.

Te espero, te espero, te espero.

Son las rosas que me enviaste, las rosas que guardo con amor, tan perfectas....tan bellas, tan preciosas.